El PT enfrenta reto de supervivencia mientras evoluciona la participación femenina en gubernaturas
Ciudad De México, 30 de mayo de 2026.- El Partido del Trabajo (PT) enfrenta cada tres años el reto de la supervivencia política. Fundado por Alberto Anaya a principios de los años noventa del siglo pasado, quien lo preside desde hace 35 años, el instituto político ha transitado por diversas alianzas para mantener su registro.
En 1994, el PT llevó como abanderada presidencial a Cecilia Soto y estuvo cerca del 3% de los votos. Posteriormente, se alió con el PRD y MC para postular a Cuauhtémoc Cárdenas y después a Andrés Manuel López Obrador. En 2015, una elección extraordinaria de un distrito federal le permitió alcanzar el registro mínimo. Seis años después, al aliarse con MORENA y postular por tercera ocasión a López Obrador, el PT alcanzó su máximo histórico del 6% en la recaudación de votos.
En 2024, el PT nominó a Claudia Sheinbaum para la Presidencia. Rumbo a la elección federal intermedia, el partido busca ser incluido en el reparto de candidaturas de MORENA a gobiernos estatales y alcaldías importantes. Si no logra acuerdo con MORENA, el PT quiere negociar con otros aliados como el Verde o algún partido de oposición.
Paralelamente, la evolución de las gubernaturas femeninas en México muestra un trayecto marcado por hitos específicos. La primera mujer candidata a un gobierno estatal fue Griselda Álvarez Ponce de León, postulada en Colima en 1979. Beatriz Paredes de Tlaxcala fue la segunda mujer en alcanzar una gubernatura por sufragio, ocho años después. Las tercera y cuarta mujeres gobernantes surgieron como interinas o sustitutas, sin pasar por las urnas; tal es el caso de Dulce María Sauri, quien actuó como sustituta en Yucatán antes que Ivonne Ortega, y de Rosario Robles en la Ciudad de México antes que Claudia Sheinbaum.
En 25 años, solamente tres mujeres fueron electas en las urnas como gobernadoras hasta cierto punto de la historia reciente. Amalia García en Zacatecas fue la tercera mujer más votada como gobernadora en 2004, siendo hasta entonces la única mujer que ganó por parte de la oposición. Posteriormente, Ivonne Ortega ganó en Yucatán y, nueve años después, Claudia Pavlovich fue electa en Sonora.
A partir de 2015 se abrieron nuevas oportunidades para que más mujeres fueran nominadas para gubernaturas. En 2018, Claudia Sheinbaum Pardo fue la primera mujer en recibir apoyo electoral para gobernar la capital del país. Ese mismo año, la poblana Martha Erika Alonso consiguió la victoria en Puebla, pero falleció pocos días después en un accidente aéreo. Durante los comicios de 2021, surgió un importante núcleo de mujeres electas como gobernantes, quienes dejarán de serlo el año próximo.
De cara al futuro, en 2027 los partidos deberán postular al menos nueve mujeres cada uno para cumplir con la equidad de género. Sin embargo, existen cuarteaduras en la alianza de MORENA con el PT y el Verde en la Ciudad de México; los verdes definieron llevar a la senadora Ruth González Silva como su candidata.
En otros escenarios políticos, el gobernador de Puebla Alejandro Armenta fue recibido con rechiflas en un evento, donde asistentes le gritaron: “Armenta, Armenta, priista, eres un oportunista”. En Baja California, se espera que la gobernadora Marina del Pilar Ávila solicite licencia pronto ante la inminente detención de su exesposo Carlos Torres, vinculado con diversos delitos. En dicha entidad se repite el nombre de Amador Rodríguez Lozano, quien trabajó al lado de la Presidenta Sheinbaum, para ocupar un interinato.



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